Handel y Scarlatti en Venecia

Georg Friedrich Haendel (1685-1759) vivió y trabajó en Italia entre 1706 y 1709, y estos fueron años muy importantes en su carrera. Compuso una serie de óperas y oratorios que se presentaron en varias ciudades italianas, y su estilo musical se consolidó claramente en esa época, junto con su condición de compositor prominente que llegaría a ser el más importante de su tiempo en Inglaterra. La ópera "Agrippina", que compuso en Venecia, fue un éxito arrollador y sin precedentes, cuando se presentó por primera vez en diciembre de 1709, en el Teatro San Crisóstomo.

Haendel nació en la ciudad Sajona de Halle, Alemania, en 1685, año en que también nacieron Johann Sebastian Bach y Domenico Scarlatti. En 1703, viajó al norte, a la ciudad de Lübeck a estudiar con el gran organista Dietrich Buxtehude (1637-1707), a la sazón ya bastante anciano. Buxtehude ofreció a Haendel (y no sólo a él) heredar su importante cargo como organista en la iglesia local, pero con la condición de que se casara con su hija mayor. Haendel rechazó la oferta e inmediatamente regresó a su casa (dos años después, el joven Bach, caminó más de 400 millas a pie para llegar a esa ciudad y estudiar unos meses con el maestro, en lo que sería un período crucial de su entrenamiento musical).

 

Haendel continuó su búsqueda musical en un viaje de cuatro años a Italia, con el objetivo de aprender los secretos de la ópera italiana de ese momento, anticipando el éxito que esperaba en los años venideros a este estilo en todo el continente europeo, y también en las Islas Británicas. Para adaptarse al estilo operático italiano, Haendel debió deshacerse de las características de la tradición alemana en la que fue criado y educado, y en la que reinaba el énfasis en el contrapunto sofisticado y en la armonía compleja, a expensas de un estilo más elegante y más fácil de escuchar, que era el preferido de la audiencia despreocupada de Venecia.

 

Gran parte de la información que tenemos sobre los años italianos de Haendel provienen de una sola fuente, cuya credibilidad es a veces dudosa. Se trata de una biografía escrita por John Mainwaring poco después de la muerte de Haendel y basada en gran medida en sus memorias (Memoirs of the Life of the Late George Frederic Handel, 1760). Mainwaring describió las reacciones entusiastas de la audiencia en la noche de estreno de Agrippina de esta manera:

 

En casi cada pequeña pausa, el teatro resonaba con vítores: "¡Viva el querido sajón!" ("¡Viva il caro Sassone!") Y muchas otras expresiones de simpatía demasiado exageradas como para citarlas aquí.

 

Carpentier debe haber estado al tanto de estas descripciones cuando decidió llamar a Haendel, a lo largo de la novela, “el sajón", como se le conoció durante sus años italianos. Nadie llamó así a Haendel en su tierra natal o, posteriormente, en su país de elección, Inglaterra. Sus grandes obras, óperas y oratorios, los escribió Haendel en Londres, donde adquirió gran fama. Haendel sería enterrado en Westminster con honor de reyes y de grandes personajes como Isaac Newton, o el gran compositor británico de su generación, Henry Purcell (1659-1695), como lo describe Carpentier hacia el final de la novela: " … el Jorge Federico de “aquella noche” que descansaba, bajo una abarrocada estatua de Roubiliac, en el gran Club de los Mármoles de la Abadía de Westminster, junto al Purcell que tanto sabía, también, de místicas y triunfales trompetas".

  

También Domenico Scarlatti (1685-1757) llegó a Venecia en la misma época, con el fin de profundizar en el estilo musical que se desarrolló en la ciudad. Poco se sabe sobre su trabajo y sus experiencias mientras estuvo en la ciudad de los canales. Tal y como lo menciona Carpentier en la novela, es muy probable que Scarlatti haya estudiado con Francesco Gasparini (1661-1727), quien precedió a Vivaldi en la gestión musical de Ospedale della Pietá. Como la estadía de Scarlatti en la ciudad se cruzó con la de Haendel, la reunión de los tres compositores sobre la cual se nos cuenta en la novela de Carpentier bien pudo haber tenido lugar en la realidad.

 

Estando en Venecia, Scarlatti compuso dos óperas que aparentemente fracasaron con la audiencia. En general, a diferencia de su padre Alessandro (1660-1725), quien trabajó en Nápoles y se hizo conocido como compositor muy exitoso, principalmente por su trabajo vocal (óperas y cantatas), la fama de Domenico como compositor se basó principalmente en sus numerosas sonatas para teclado, más de 550 en número. Este es el caso especialmente en los últimos veinticinco años de su vida, que vivió como un exitoso compositor de la corte en Madrid.

 

Domenico Scarlatti y Haendel se encontraban entre los tecladistas más conocidos de su tiempo. Se guardaban una profunda apreciación mutua, que se desarrolló en una rivalidad amistosa en torno a sus excepcionales habilidades como intérpretes. Esta rivalidad culminó a fines de 1708, cuando ambos se conocieron en Roma, en el patio de un conocido mecenas musical de la ciudad, el cardenal Pietro Ottoboni (1667-1740). Ottoboni alentó a estos dos grandes maestros a realizar en su palacio una competencia para decidir quién de los dos era el mejor tecladista. La leyenda nacida alrededor del evento da una victoria que se divide por igual entre los dos: Haendel como el líder en la interpretación virtuosa del órgano y como empate en el clavecín. La historia de la amistad-rivalidad rivalidad entre los dos resuena poderosamente en la descripción de Carpentier de la memorable noche de música en el Ospedale della Pietá, en el quinto capítulo de su novela.

 

El año 1707, en el que Haendel y Scarlatti coincidieron en Venecia, fue descrito repetidamente en la literatura de los viajeros, debido a que fue un año particularmente frío, lo que agregó otro nivel al encanto familiar de la ciudad. La laguna estaba congelada y, según las descripciones, carruajes de todo tipo se desplazaban hacia Venecia sobre el hielo y llegaban hasta la Plaza de San Marcos desde la ciudad de Mestre, el lugar más cercano a Venecia en el territorio italiano sobre el continente.

© 2020 by Leo Corry.